domingo, 19 de octubre de 2014

SAM, DETECTIVE: The Human Centipede 2

Diario de Samsagaz, el perro intelectual:

Acá me encuentro, con una botella de whisky (o whiskas, es difícil de determinar a esta altura), sentando en mi habitación con la mirada perdida en la luna llena que baña una ciudad sumida en tinieblas. Muerte. Eso huelo. Los incidentes que me llevan a escribir esta nota en mi diario de vida van más allá del incipiente problema anatómico que representa no tener pulgares opuestos para escribir en una hoja de papel. Nunca sospeché que tan lejos estaría dispuesto a llegar Farfaramir para obtener rating en el blog, pero fue durante esta noche en que cruzo una línea. Las consecuencias están a la vista. Hoy les hablaré del día en que Farfaramir vio "The Human Centipade 2". 

¡Pero si parece un ser humano tan feliz!


PARTE I: PRÓLOGO A LA DEMENCIA

Todo comenzó la mañana del 17 de octubre del año 2014. La ciudad olía a corrupción y a lentejas calentadas en el microondas. Farfaramir, mi amo, parecía especialmente optimista mientras bebía su taza de café negro matutino. Farfaramir es exactamente esa clase de persona: cuando menos lo esperas, entra en sus fases de euforia psicótica por ver películas que ni siquiera al sujeto más aburrido del internet podría interesarle. Nunca confies en personas así, ese es mi lema.

-Hey, Samsagaz, hoy iré a donde el coronel Dinamarca a ver The Human Centipede 2.-dijo poniéndose una chaqueta de cuero y su fedora favorita, su marca registrada de autismo que el pretendía hacer pasar por un homenaje al cine negro de los sesenta.-¿Te animas?
-Nah, tengo cosas más importantes que hacer como... ¡NADA! ¿Porque querrías ver esa película? ¡Todos saben que es un festival de morbo en proporciones ridículas! ¡Incluso la retiraron de los cines en que la estaban pasando porque nadie pudo tolerar verla más de 10 minutos! ¡No participaré de tu intento para acaparar visitas en el blog de mentes retorcidas!
Farfaramir estalló en carcajadas. Como odiaba la risa del bastardo. 
-Eres un cobarde, y lo sabes. Bueno, quédate viendo "Sharktopus" u otras de las basuras que te gustan a ti, yo y los demás estaremos donde Dinamarca si se te quita lo niña. 

Esa fue la última vez que vi a Farfaramir con vida.

Me fui a mi pequeña casa en el patio y aunque me entretuve una media hora rascándome garrapatas, no pude sacarme The Human Centípede de la cabeza. Hace un par de años, Farfaramir escribió una review defendiendo la primera entrega de esa basura, una película sobre un científico loco alemán que unía los aparatos digestivos de 3 turistas para formar un "cienpiés humano". La película obtuvo cierto culto en los sectores más oscuros del internet lo que derivó en la creación de una secuela. Y aunque Farfaramir no alabó la primera parte, tampoco la destruyó en pedazos. Comprendía, en parte, su obsesión por revisar la segunda, pero nunca pensé que lo llevaría tan lejos.

"Pero mamá, es mi blog de cine, ¡y en el internet Farfaramir es un nombre respetado (?)!" 

Las horas pasaron y noté que Farfaramir había omitido hacer mi paseo de las 6 de la tarde. Y mi cena. Supuse que se habría quedado estancado en el tráfico de aquella sucia ciudad donde la peor escoria de la humanidad se reúne, pero cuando dieron las 8 y no se atisbo ninguna señal de vida del pobre desgraciado, decidí tomar cartas en el asunto. Me escabullí por el agujero trasero del jardín y me dirigí al hogar de Coronel Dinamarca. 

PARTE II: DULCES DE OJO

Nunca había visto en persona a Coronel Dinamarca, por lo que yo sabía, bien podría ser un producto de la retorcida imaginación de Farfaramir (ese sujeto suele crear personalidades alternativas e incluso las usa para escribir reviews). Hasta donde llegaba mi información, Dinamarca era un sujeto de malas pulgas, que medía dos metros y que había perdido una pierna durante la Guerra del Golfo, volviéndose desde entonces adicto al crack y la metanfetamina, pero bien podría estar equivocado. Una cosa era segura: Dinamarca no era un sujeto de fiar. 

Llegué al departamento e inmediatamente noté algo en el aire: el aroma del crimen. Tragué saliva y entré. Ahogué un ladrido. Aquel lugar era un caos. El pequeño departamento estaba bombardeado por cajas de pizza y papeles de dulces de Halloween, sumido en una oscuridad casi sobrenatural. Y silencio. Sobre todo silencio. 

Bueno, ¡no voy a rellenar la review con puras fotos del gordo! ¿Qué esperaban, la foto de un gatito jugando con una pelotita de estambre?

Me acerqué al living donde el crimen había tenido lugar. No había nadie, solo una bolsa de dulces con formas de ojo (macabra elección) y una tele encendida arrojando estática. Ni señal de Dinamarca, ni Farfaramir, ni la niña alien, ni la misteriosa cuarta acompañante. Me acerqué a la bolsa de dulces: estaba vacía. Debieron haber visto toda la película para tragarse tal cantidad de dulces, aunque dudo que al final de ella les quedara estómago para digerir algo. Pero si terminaron la película, ¿dónde estaban? ¿Dónde?

La respuesta vino en un pequeño trozo de papel rasgado en el asiento de Farfaramir. Hasta donde yo sabía, Farfaramir no tomaba notas durante la película, pero al parecer, hoy decidió hacerlo para conveniencia de la review (?). La nota, garabateada en un lenguaje ininteligible y cubierta con manchas de aceite, decía algo así: "creo que cometimos un error". Algo estaba mal.

Decidí buscar en internet algún comentario de la película, pero la información era poca. Solo habían pequeños resúmenes vagos de la trama: un cuidador de estacionamientos con problemas mentales, obsesionado con la primera película de The Human Centípede, decide replicar el experimento del científico loco alemán, solo que llevándolo a un nuevo nivel. En lugar de solo unir tres aparatos digestivos, esta ocasión serían 12. Secuestrando a sujetos desprevenidos en los estacionamientos, Martin no solo está dispuesto a llevar el experimento más lejos, sino a intentar obtener que los actores de la película pasada formen parte del gran cienpies. 

Al menos hay un poco de comedia (?)

Medité sobre el ordenador y mire la pantalla. La película seguía allí, pero no estaba dispuesto a verla. Supongo que la locura humana y la demencia tienen un límite al que uno puede acceder, al que uno está dispuesto a exponerse, y ese límite fue cruzado por Farfaramir y sus amigos. A veces medito sobre estos asuntos en el bar al que asisto con frecuencia, con una botella de martini, observando con cierta melancolía a Melody, la camarera. Buena chica, siempre me rasca la panza, solo ella sabe como hacerlo bien.

Seguí buscando información. La película es tan gráfica que al momento de lanzarse, el director tuvo que cortar dos minutos y medio de escenas para que pudiera ser exhibida en Gran Bretaña. Secuencia de violaciones, escenas que involucraban alambres... Quizás debía atenerme a preguntas más importantes, cómo, ¿quien era la cuarta compañera del grupo? ¿Quién más habría osado a sumergirse voluntariamente en este festival de horror?

Tendría que probar con alguno de los antiguos fracasos amorosos de Farfaramir.

PARTE III: FEMME FATALE

Caminé por el callejón oscuro sin dejarme intimidar por los drogadictos que buscaban comida en los contenedores de basura. Pobres almas, les arrojé una moneda, me preguntaron si sabía hacer algún truco y les respondí que se preocuparan de sus propios asuntos. Entré a la cantina y penetré en aquella atmósfera cargada a cigarrillos y alcohol barato, desde la reforma tributaria el mercado negro tenía su corazón en el "Fatuus Bar". Allí debía estar, la Dama Fatal.

Aun no comprendo del todo para que necesitaba el martillo y el cuchillo de cocina... La verdad lo sé, pero prefiero olvidarlo

Alguna vez, Farfaramir no fue un perdedor alcohólico que ahogaba sus penas en películas del canal Scy Fi. Dicen que alguna vez tuvo algo de éxito con las mujeres. No sé que le verían a ese barbón asqueroso. Quien sabe, quizás las chicas les gusta los de la clase repugnante. Bonnie siempre fue mi favorita. Deslenguada, altiva, podía matarte con su sola mirada. Cuando la vi en el Fatuus Bar, nada había cambiado en ella.

-Hey, Bonnie.-dije sentándome a su lado. 
-Samsagaz, el perro intelectual, no esperaba encontrarte aquí.-dijo ella sin soltar su whisky en las rocas.-Estas no son horas para que un quiltro como tú esté en un local de mala muerte como esta pocilga. 
-Corta la mierda, Bonnie. Quiero saber donde está Farfaramir.
Ella se río, y por un momento que duro toda una eternidad, pareció que el centro del universo fuera ella. 
-¿Y porque demonios sabría yo donde está ese desgraciado?
-Vio El Cienpiés Humano 2. Había alguien más en la habitación. Quería saber si eras tú. 
-No tengo razones para ver más películas con Farfaramir, y lo sabes.-agitó su pelo en cámara lenta, nunca supe como demonios hacía eso.- Todo iba tan bien hasta que me llevo al cine a ver After Earth. Nada fue lo mismo desde entonces. 
-Vaya, eso cruzó la línea de la ficción.
-Por mí, que estuviera muerto. Bien enterrado en su miseria. Le importaban más sus películas que ponerme atención a mí. ¿Alguna vez te ha sucedido que estas lista para una noche romántica y este cretino sale con "¡heeeey, arrendé Aftershock!"? No le haces eso a una chica, mucho menos en su aniversario. 
-Comprendo tu odio.
-Aunque... ahora que lo mencionas...-encendió un cigarro y arrojó el humo en mi cara.- Me llamó hace unas dos horas para hablarme de una película, supongo que era El Cienpiés Humano 2. 
Levanté mi oreja.
-Sí, creí que me iba a llorar de nuevo para que volviéramos o para que lo acompañara a ver "Maldito Amor" de los hermanos Badilla, pero en lugar de eso, dijo con voz temblorosa exactamente estas palabras: "no lo entiendo, la primera media hora es casi artística y deprimente, una trama surrealista sobre la psiquis humana, luego... El horror. ¡YO AMÉ LA PRIMERA PARTE BONNIE! ¡PORQUE ERA SUTIL! ¡Y NO MOSTRABAN NADA! En cambio esta porquería... No puedo Bonnie, no puedo. Pregunta del mes del terror". Y cortó. 

No pregunten, en serio

-¿Dijo Pregunta del Mes del Terror? ¿Porque? 
-Qué se yo, es como si convenientemente quería que sus palabras calzaran en una review narrativa y que pasara discreto. Ahora, si me disculpas...-y se volvió hacia la barra a seguir bebiendo su miseria. Antes dijo.-Samsagaz, ¿te puedo hacer una pregunta?
-Sí, Bonnie. Lo que quieras. Mataría por ti.  
-¿Porque demonios nunca fuiste por la pelota cuando Farfaramir te la lanzaba? ¿POR QUE? 
Me fui en silencio. Me hubiera gustado tener una respuesta.

PARTE IV: FULL SEQUENCE

Mi investigación había llegado a un punto muerto y lo sabía, a pesar de las migajas que Farfaramir había dejado en el camino para encontrar el camino de regreso desde la casa de dulces. Maldita ciudad. Respira como una prostituta en cámara lenta, la ciudad es mía, yo la poseo, vamos a pasear de la mano ciudad, tirin tin tin tin. (Nota de Samsagaz: Jamás dije eso, pero el editor considero que no incluir una parodia directa a Frank Miller habría sido un despropósito). 

Hasta donde yo sabía, Farfaramir había enloquecido y ahora mismo estaría tratando de hacer su propia cuncuna humana gigante. Entonces, como obra de una providencia misteriosa, un avión de papel golpeo mi cabeza. Lo abrí para encontrar un mensaje mal garabateado en su interior:
"Encuéntrame en el estacionamiento subterráneo del Costanera Center, y te diré donde hallar a Farfaramir". 
Mi instinto perruno me avisó inmediatamente que iba directamente una trampa, ¿pero qué alternativa restaba?

De todos modos con ese grado de estupidez, mereces terminar una lombriz gigante

Llegué al lugar a eso de las once con cinco. El ambiente estaba cargado a electricidad bajo las ampolletas titileantes del estacionamiento del costanera. Aunque estaba lleno de autos, no parecía haber nadie, lo cual no tendría sentido si hubiera efectivamente sucedido en una película. Olí en todas direcciones y el aroma a piña me llevó a la caseta del cuidador. Mi enemigo debía de estar allí dentro. Acerqué mi oreja, alguien estaba viendo "The Human Centipede 2" adentro. ¿Qué clase de mente retorcida y psicópata me esperaba en aquella caseta?
-¡ALTO!.-ladré brincando al interior, mas allí no había nadie, solo cientos de pantalla pasando la película adentro.-Qué demonios...
-Así es Samsagaz.-dijo a una voz a mi espalda.-Finalmente lo descubriste todo. ¡Fui yo todo este tiempo!
Me di vuelta y allí había un hombre con barba, pero definitivamente no era Farfaramir. El sujeto, ataviado con una capa y un antifaz, avanzó con gran parsimonia al centro de la habitación. 

-¿Sorprendido? ¡Tu gran némesis era la mente criminal detrás de todo esto! Ni tú, Samsagaz, el perro intelectual, con sus grandes dotes detectivescas, pudo prever tan inesperado giro. 
-Eeeem... no tengo la menor idea de quien eres.
-¿Qué, cómo que no? ¿Ignis Fatuus? ¿Trabajaba en este blog hasta que renuncié para formar mi propio blog enemigo?
-No tengo ni la menor idea de quien hablas. Primera vez que escucho de ti.  
-¡Escribí Ghost in the Shell y Akira
-Lo siento, no leo las reviews de mis colegas. Y estoy seguro que el 95% de las personas que lean esto no tienen ni la menor idea de tu existencia. 
-¡Silencio! Puedes fingir ignorar nuestra enemistad milenaria, pero no podrás evitar ser el testigo de mi propio CIENPIÉS HUMANO, SECUENCIA COMPLETA!.-por alguna razón, cuando dijo esas palabras, unos rayos cayeron a sus espaldas. Creo que alguien se electrocutó por un cortocircuito con una tostadora, pero no puedo negar el efecto dramático. 
-Ahora lo entiendo, ¡secuestraste a Farfaramir para hacer tu propia imitación de la secuela, un cienpies humano en la vida real, tal como ocurre en la misma película! Eres brillante.
-¿Qué? ¡No, que asco! Solo le robé la review y la publicaré en mi blog, ¡y nada podrás hacer para detenerme! 

Ignis Fatuus

-¡Jamás te saldrás con la tuya!
-Lo haré, y ahora procederé a leer la review en voz alta, ¡haciéndola mía para siempre!.-y con gran parsimonia, procedió a retirarse el antifaz revelando al hombre mas hipster del planeta.-¡AL FIN, EL TALENTO DE FARFARAMIR ES MÍO! Y la gran review dice así... 
"The Human Centipede 2: Es pésima. Atentamente, Farfaramir". 
Ignis se detuvo en seco. Dio varias vueltas al papel, mientras el horror lo consumía lentamente. 
-Esto... no tiene sentido. ¡No puedo publicar esto! ¡Debe haber escrito más! ¡NO TIENE SENTIDO!
-Sí lo tiene.-respondí poniéndome mi sombrero de detective.-Farfaramir fue tan vago, que en lugar de escribir una review sobre la película, resumió su opinión sobre ella en una sola línea y se mandó a cambiar. ¿Decepcionado?
-¡Esto no se ha acabado, detective! ¡ENTIENDES! ¡NO HA ACABADO HASTA QUE YO LO DIGA! 

Pero si había acabado. Encendí mi pipa y caminé por el estacionamiento mientras los aullidos de aquel demente inundaban la noche en una sinfonía de locura. Quizás por eso no había ninguna review de la película en el internet: porque era tan mala que ni siquiera merecía una palabra. Lo contrario implicaba hacerle propaganda a una gran basura. Farfaramir lo comprendió, y pagó el precio por ello. 

Lo que es yo, con Farfaramir muerto, he decidido tomarme el blog para mí. ¿Qué futuras aventuras esperan a Samsagaz? No lo sé. Solo sé que al mirar la ciudad bajo las estrellas, comprendo que la miseria y el sufrimiento humano no tienen límites. ¿Qué somos, sino lágrimas bajo la lluvia? A veces me lo pregunto...

A veces me lo preguntó...

Sinceramente suyo,
Samsagaz, el perro intelectual






























-¡Maldita sea, Samsagaz! ¿Qué es esta basura de review?
-¿Qué? ¿Estás vivo?
-¡Sí! ¡Con los chiquillos solo habíamos ido por más pizza! Me voy y mi magna y artística review de una línea sea transformó en una mala parodia de "El Largo Adios" de Raymond Chlander. Además, ¿quién demonios es Bonnie?
-No lo sé, pensé que sonaría interesante que hubiera una Bonnie en la historia. 
-¡Y yo no uso Fedora! Además, ¿no había escrito yo una historia género negro similar llamada "Amanecer de Café y Sangre" donde Ignis Fatuus también era el villano?
-Nadie lee tus historias.
-Maldición, yo solo quería decir que la película era tan exagerada en su morbo que cruza un límite en que se vuelve ridícula, además, la escena del feto es como para la ris...
-Farfar, la review ya terminó.
-Eres el peor perro del mundo. 

2 comentarios:

  1. Pobre samsagaz, si este cretino me hubiese obligado a revisar el human centipede, hubiese renunciado antes D:

    ResponderEliminar
  2. "Ella se río, y por un momento que duro toda una eternidad, pareció que el centro del universo fuera ella.". Eres un potea Sam.

    ResponderEliminar