martes, 8 de septiembre de 2015

James Bond: Goldfinger

Estimados Lectores:

Dr. No estableció las bases del personaje, la idea de un villano elegante pero cargado de parafernalia y extravancia, y la noción del espía que todos amamos y queremos. From Russia With Love estableció a Bond en un mundo más grande, en medio de un mundo de conflicto, pero al mismo tiempo entregó al público la idea del Bond romántico y humano cuya debilidad es el encanto femenino... Es Goldfinger, la tercera entrega de la saga, la que finalmente crearía al Bond definitivo, con todos los elementos que han llegado hasta hoy en más de veinte películas, por lo que es un honor para mí analizarla en esta pocilga que llamo blog. ¿Comentamos?

Malditos Simpons que arruinaron esta escena para mí... ¡DOS VECES!

Título Original: Goldfinger
Año: 1964
Director: Terrence Young

Aunque el final de From Russia With Love parecía indicar que la secuela continuaría con la batalla contra SPECTRE (respecto a quien ni quiera hemos visto la cara del villano aún), pero en cambio, y aunque claramente ubicada con posteriormente a esa película (ya que la FRWL ocurre inmediatamente después de Dr. No, y aquí los incidentes de Jamaica aparecen mencionados), Goldfinger inicia una nueva misión independiente sin mayor relación con los demás incidentes de la saga.

Bond (Sean Connery) ha sido encomendado con una vaga y misteriosa misión: observar al magnate Goldfinger, un sujeto bastante común y ordinario que se dedica a ganar dinero haciendo trampa en juegos de cartas... O eso parece a primera vista. Cuando Bond se atreve a jugarle una mala pasada, pronto descubre que este aparentemente inofensivo hombre es una mente criminal especialmente vengativa, y que mueve enormes cantidades de oro sin que nadie haya logrado descubrir cual son sus verdaderas intenciones. Decidido a infiltrarse en su círculo, Bond se sumerge en la telaraña de la mente más astuta y oscura que se haya enfrentado a la fecha...

Voy a decirlo al tiro: esta es a mi juicio una de las mejores, si es que no la mejor, James Bond que he visto. Y no es una cinta que no tengo problemas, pero honestamente, es de esas películas cuyos defectos le juegan en beneficio, casi como si alguien hubiera vertido por accidente helado sobre un torta de pizza, y algún idiota lo hubiera probado y dicho... "hey, ¡esto no sabe tan mal!".


Una plácida siesta en oro

Y quizás parezca injusto cuando no he visto ni la mitad de las James Bond aún, pero es difícil superar la cinta que estableció al personaje y su mitología tal como la conocemos hoy. Desde la clásica presentación de los gagdets en un laboratorio científico totalmente imposible, a la introducción del nuevo automóvil de turno, la fórmula fue creada y perfeccionada por Goldfinger a niveles que seguimos replicando hoy. 

Incluso la "canción de turno" de James Bond toma forma definitiva en los créditos con el tema "Goldfinger". Es cierto, si vas a Wikipedia y las compilados musicales de Bond, aparecen la canción de Dr. No y From Russia With Love, pero su carácter es más tramposo. En la primera, el tema es la canción elegida para los tres negros ciegos asesinos, un estribillo bailable y caribeño que dudosamente alguien llamaría "tema de James Bond". En From Russia With Love, en la última escena, con Bond y la espía rusa escapando en bote, suena muy tímidamente el tema con el mismo nombre de la película, pero a un volumen tan bajo que es como si les diera vergüenza. En Goldfinger, inmediatamente el carácter de la película es puesto por la canción homónima, que habla sobre el villano interpretado por Get Fröbe...

Y hablando de villano, Goldfinger es quizás uno de los villanos más peculiares de toda la saga de James Bond. Tomemos a Dr. No o al líder de SPECTRE en "From Russia...". Ambos son extremadamente misteriosos, al segundo jamás vemos la cara, son tu clásico genio maniático encerrado en una torre planeando como acabar con Bond y conquistar el mundo con un ejército de lacayos.


Goldfinger (cuyo nombre es, tal cual, Goldfinger), es un sujeto gordo, calvo, cuya presentación es la de tu personaje cómico estilo Dennis Nedry haciendo trampas en un juego de cartas. Sentado, con un chaleco de segunda, y que es engañado por Bond de la forma más absurda en los primeros segundos de película. Es casi decepcionante... 

Por supuesto, este es uno de los bluff más grandes de la saga, porque la grandiosidad de Goldfinger está en eso: en la falsa apariencia de un enemigo inofensivo camuflado a plena vista. No es el enemigo escondido en una base secreta, sino el que juega a plena vista, a campo abierto, pero que puede hacerlo porque es uno de los hombres más poderosos del planeta. Esto queda claramente reflejado en un diálogo tan simple como cuando uno de sus secuaces rompe una estatua en un campo de golf, a lo que Bond señala "me pregunto que dirá el manager de esto...". "Nada, yo soy el dueño del lugar". 

Es la razón por la que su jugada con la chica cubierta de oro es tan siniestra e icónica: no lo ves venir, mucho menos en un momento tan temprano de la película. Bond se muestra a los espectadores como un sujeto astuto y romántico empedernido, pero Goldfinger inmediatamente llega a golpearnos para decirnos "quien manda". Es básicamente un Lex Luthor, un sujeto que por el hecho de estar tan al descubierto no puedes simplemente llegar y golpear. 

Badass

Algunos crítican que Goldfinger es demasiado confiado, y que Bond sobrevive varias escenas por su extremo orgullo y confianza... pero este es el asunto: Bond es exactamente confiado y orgulloso. Después de la secuencia de la chica cubierta de oro, en lugar de iniciar una batalla de proporciones con balazos y gadgets mágicos, Bond va a reírse en la cara del sujeto que acaba de noquearlo y asesinar a la chica Bond de turno de la forma más cruel posible. Esto lo vuelve dos caras de la misma moneda, y permitiendo que la película sea un constante tira y afloja entre ambos personajes. 

El resto de la película también es muy genial, aunque como venía diciendo, tiene su dosis de ridiculez que es imposible ignorar. El plan de Goldfinger tiene sentido en una mirada abstracta (acabar con todo el oro de Fort Knox para revalorizar el propio), pero la ejecución que implica tirar gas de dormir sobre el ejército para luego activar una bomba nuclear en la bóveda... ¿Un poco rebuscado, no creen? Pero como explicaba en el principio, es parte del aderezo chessy de la cinta que le da un sabor especial, y donde honestamente, en lugar de arruinar la experiencia, estos detalles absurdos convierten en esta una de las James Bonds más entretenidas a la fecha.

Tampoco es que la película se tome demasiado en serio a sí misma como para que esos momentos no puedan tomarse con humor. 

This guy

Otros elementos que valen mencionar de la película es la verdadera chica Bond de turno, Pussy Galore (sí... ese es el nombre. Pueden reírse como yo, niños de 5 años), quien es un significativo paso adelante respecto de la espía rusa de la cinta anterior: es atrevida, violenta, pero sin perder el toque de sensualidad y erotismo que toda chica Bond debería tener. Lo mejor es que se encuentra en una zona especialmente gris respecto a su lealtad a Bond o Goldfinger hasta prácticamente el último minuto. Mención especial al guardaespaldas de Goldfinger: rompe una pelota de golf con sus manos básicamente porque sí. Es una escena tan gratuita y ridícula que fácilmente sea también uno de mis favoritos de la saga.

En suma, ¿para qué le doy más vuelta? Adoro Goldfinger. Sus virtudes la elevan muy por arriba que otras de la saga, particularmente la rivalidad Bond-Goldfinger, y sus defectos en lugar de hundirla resultan pequeños empujones hacia arriba. Oro puro. Si no la han visto, es un buen momento para hacerlo. 

Atentamente,
Farfaramir, goldblogger

1 comentario:

  1. Muy buena reseña, y la verdad a mi también me gustó este film. Un punto importante es que el villano le hiciera el peso a Bond en la parte actoral, lo que no había sucedido en los filmes anteriores.

    ResponderEliminar