domingo, 17 de abril de 2016

Colonia

Estimados Lectores:

¿Recuerdan que, a eso de principio de año, corrió una carta reclamando censura porque Colonia, la nueva película de Emma Watson sobre los crímenes de Paul Schäfer, no se había estrenado simultáneamente en Chile "como en todo el planeta", siendo que era una película sobre la dictadura? "¡Los poderosos no quieren que veas esta película". Bueno, dos noticias: la película se estrenó REALMENTE recién hace dos días en Estados Unidos, pero a la gente le encanta creer que "estreno de un día en un festival piñunflo europeo" es estreno mundial. Segundo, la película no es un documental ni un drama ni menos una representación de lo que realmente sucedió en Colonia Dignidad. Si es lo que estaban esperando, les traigo muy malas noticias... ¿Quién dijo thriller romántico con Paul Schäfer? ¿Nadie? 

A derrocar al nuevo señor oscuro


Título Original: Colonia
Año: 2016
Director: Florian Gallenberger

Lena (Emma Watson) es una azafata que aprovecha su paso por Chile para visitar a su esposo Daniel (Daniel Brühl), un fotógrafo que ahora es un activo partidario del gobierno de Salvador Allende. Pero su suerte cambia cuando durante el golpe militar del 11 de septiembre, Daniel es arrestado y llevado a Colonia Dignidad, el misterioso asentamiento alemán ubicado en el sur de Chile, liderado por el fanático y controlador Paul Schäfer (Michael Nyqvist). Decidida a rescatar a su esposo, Lena deberá introducirse en Colonia como una residente más, donde descubrirá que lo que se oculta detrás de sus paredes es un verdadero infierno. 

Antes de escribir esta reseña, me puse a investigar sobre Colonia Dignidad para no quejarme por quejarme. Comparando antecedentes históricos con lo que muestra "Colonia", es claro que la película no intenta ser la perfecta fotografía de lo allí sucedido que muchos han clamado, sino tomar el contexto, algunos elementos y utilizarlos para una historia de suspenso, casi tirada a terror, muy en la onda de The Wicker Man de Nicolas Cage, donde nuestro actor favorito de todos los tiempos (?) llegaba a una colonia recluida de mujeres amantes de las abejas/destructoras de patriarcados.

Si. Es esa clase de película.

Y si miras Colonia de esa manera, puede ser una cinta bastante entretenida. Pero nada más. Si creen que saldrán meditando sobre lo horrible que fue Colonia, sobre su relación con el régimen militar, ¡pues vayan a otro lado! Oh, sí, la película se centra bastante en esos elementos, pero lo hace de forma tan caricaturesca que la mayor parte del tiempo estaba a punto de llorar de la risa. O llorar simplemente sin soltar carcajada alguna. 

Hay un actor soldado que se sabe todos los modismos chilenos y los usa en un minuto para que sepamos que es Chile y no un set en Argentina

Y es que desde el principio es claro que esta no es una visión demasiado trabajada del golpe, sino la manera en que el "director se imagina que es Santiago y el 11 de septiembre", bastante distante de la realidad. Es tan extravagante ver a Emma estar en un taxi con sus amigas, toparse con una mega protesta en una calle cerrada y decir "oh, que casualidad, ese es mi novio", como si Santiago fuera un pueblito chiquitito donde te topas con tu esposo alemán por esas coincidencias de la vida. También hay bastante glorioso Spanglish introducido en cada escena, con un entusiasmado Daniel gritando "REVOLUTIOOON" seguido de un rarísimo "VIVA CHILE" que te hace preguntarte que hubiera sucedido si alguien se hubiera puesto a gritar en inglés durante un mitín del partido comunista días antes del golpe. Y quien grita es alemán. Así que... ¿quién entiende esta ensalada de lenguas? 

El tema del idioma puedo dejarlo pasar porque es una película internacional y es lo común en estos casos, pero lo cierto es que al final de cuentas es solo un elemento más que contribuye a que no me compre por ningún momento que esto es realmente Chile. Nada se siento chileno, salvo el soldado que vomitó "Conchetumadre mierda sopaipilla Lucho Jara weon jajawjajjajaja la wea fome" en quince segundos, como diciéndonos "¡hey, miren, encontramos a alguien que habla igual de mal que ustedes". No hay ningún esfuerzo por recrear en lo más mínimo lo que se vivía realmente en Chile antes o después del golpe. Y no es por un tema político: es simple flojera. La película fue filmada en Argentina, y supongo que hubo buenos motivos (filmar en Chile es caro), pero creer que es cosa de tomar una localización transandina y decir que es Chile sin hacer ningún trabajo de decoración me resulta simplemente mediocre. 

Sí, la Colonia misma está bien recreada (al menos comparando foto a foto) y hay un jocoso cameo de Pinochet quien mientras tiene los lentes puestos se parece bastante, pero una vez se saca el sombrero ni siquiera estoy seguro si siguió en la escena. Mi punto es: desde un punto de vista estético, la película falla de forma grotesca en recrear un verdadero Santiago de 1973, o si quiera aproximarse, incluso la elección de música se siente fuera de lugar en ese sentido. Parece irónico, pero Los 33, con todo lo ridícula que fue a ratos (en un buen sentido) se sintió mucho más chilena que esto.


La película puede dividirse en tres actos bastante demarcados: el golpe, todo lo ocurrido en Colonia y un tercer acto que prefiero no arruinarles (a pesar de que la película arruina siendo casi una comedia de acción...), pero que consiste básicamente en el intento de fuga de Lena y Daniel.

 No voy a andar con vueltas: el primer acto es horroroso. Esta primera media hora pretende establecer la situación de Chile (como ya explique, desastre) y al mismo tiempo entablar un romance entre Lina y Daniel y en ambas fracasa en todos los niveles posibles. Nunca me compré, por un instante, que estos dos estaban enamorados... ¡Creo que solo existe una pareja con menos química en el cine, y esa es Lois Lane y Clark Kent en Batman V. Superman! Tras meditarlo con la almohada, llegué a la conclusión que esa falta de química se debe a Emma Watson. Emma, te amo, espero que mis hijos tengan tu apellido, pero tu performance aquí es dolorosa. Nunca vi a un personaje, siempre vi a una actriz recitando líneas memorizadas.

De hecho, creo que el motivo pasa por una total falta de compromiso con la idea de meterse en el personaje. Emma en todas sus películas parece rodeada por una burbuja protectora de perfección, donde su peinado se mantiene siempre perfecto y su rostro con excelente maquillaje, o donde es claro que no podemos filmar una escena de sexo porque Emma no hace esas cosas. No, no es que realmente quiera ver una, pero si vas a hacer un romance, prefiero que no hagan esas escenas "a medias" fogosas" donde todo se ve falso a artificial. Oh, mira, nos amamos mucho, guiño guiño a la cámara, mira, te voy a tocar el trasero, guiño, guiño.


¡Mejor corten por completo esos momentos! ¡Que sea un romance lindo con café y rosas si es que Emma se siente incómoda con lo otro! Si es por construir una relación entre dos personajes, genial, todos lo entenderíamos, pero crear situaciones incompletas o forzadas donde es claro que uno de los actores se siente incómodo filmando resulta al final pernicioso para el producto.

O que hay de que esta película dura meses y no veamos una Emma más demacrada hacia el final? ¿No se supone que estamos mostrando la pesadilla que era Colonia Dignidad? No quiero ser duro con Emma, de verdad, porque admiro mucho su trabajo fuera del cine, pero esto es algo que debería replantearse: el cine es compromiso. El cine implica sacrificio, sudor... y esto es algo que no se ve aquí.

Pero hey, la película si remonta cuando finalmente llegamos a Colonia Dignidad, pero no en la manera que esperaba. De pronto, la película se va full "Wicker Man" con un montón de fanáticos chiflados zombie atrapados bajo la mirada de Paul Schäfer, interpretado gloriosamente por Michael Nyqvist. Es... caricaturesco, por decir menos, parece más a Lengua de Serpiente de El Señor de los Anillos que un verdadero líder alemán, pero al menos da para escenas divertidas. Y aunque es claro que muchas de las situaciones allí descritas sucedieron de una u otra forma, la película lo presenta de tal manera que es evidente que el director buscaba más crear suspenso y tensión que un verdadero drama histórico.

Pinochet y Paul Schäfer... yep. No demasiado impresionante.

Hacia el final es claro que la película intenta ser más entretenida que nada, y supongo que si lo miras así, es pasable, aunque ni siquiera como thriller es demasiado extraordinario. A ratos latea, a veces el personaje de Watson comete estupideces solo con el propósito de avanzar la trama a la fuerza, y el final es tan ridículo en su ejecución que es imposible tomarse la película en serio. Y resulta especialmente penoso, porque la última toma de la película son fotografías de Colonia Dignidad explicando lo que realmente sucedió allí, siendo este el único momento en toda la maldita película en que alguien se tomó en serio este asunto.

¿Decepcionante? En todo sentido. Si aún siguen entusiasmados en verla, métanse de cabeza en que van a ver más una cinta de escape de prisión más que un verdadero drama. A todos los que pensaban que había censura, pues... no veo quien querría censurar esta cosa. Pero hey, ¡arriba los ánimos!, hubo una segunda película del año 2015 que tampoco llegó a Chile y que también trata sobre Emma Watson cayendo en las garras de un culto religioso de chiflados, y que también fue filmada por un ganador del Oscar, ¡así que nos vemos mañana con Regression!

Atentamente,
Farfaramir, el purista histórico

2 comentarios:

  1. Hice el intento de verla, pero la sentí tan vacía... aun sin conocer a fondo la historia que quieren contar... solo me parece que Emma se ve muy niña para Daniel y no me convenció.... solo vi 20mins ...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Si, el casting no fue precisamente acertado. Ninguno de ellos es mal actor, es solo que no estoy seguro que ellos fueron los adecuados para esta película en particular.

      Eliminar