Estimados Lectores:
Bueno, entre la depresión que me dio Requiem for a Dream y el infarto de sarcasmo del domingo, supongo que tenía que ver algo que me subiera el ánimo. ¿Les conté que alguna vez hice montañismo? Quizás debería aclarar: duré una sola clase. ¡Pero me siento listo ya para vencer el Everest! Así que para honrar mis sueños, decidí ver una película con el nombre, de seguro debe tratarse de como sale bien para estos alpinistas y como todos vuelven a casa con sus esposas, ¡vamos con ese optimismo!
(Dos horas después).



















