jueves, 5 de abril de 2012

El Principe De Egipto

Estimados Lectores:

Es semana santa, y la televisión nacional va a pasar todo el día Jesús de Nazareth y los Diez Mandamientos, y esas películas viejas que le gustan ver a las mamás mientras cocinan (Apuesto que con esto me denuncian). Parece que existe una idea de que todo el mundo quiere ver películas católicas, yo me acuerdo una muy chistosa donde Adán y Eva eran tentados por una serpiente que tenía manos y piernas, y después Dios se pica porque comieron del super árbol y lo convierte en culebra. También están los Ben Hur y películas entera de brígidas pero que duran como 800 horas y no tengo tiempo para ver porque soy un hombre ocupado. Así que como en este blog somos amigables y vemos películas para la familia (?), les traigo mi crítica de otra que pasan mucho en estas festividades, El Principe de Egipto. Es de esas películas que, junto al Jorobado de Notredame, odiaba cuando chico porque tenían mensaje y canciones muy complicadas y con muchos coros de Iglesia, y que ahora considero las verdaderas obras maestra de mi infancia. Nada mejor que ver la destrucción de Egipto cantada por un joven Moisés que anda a carretear con un Ramsés entero de acabronado. ¿Comentamos?

Esto es como un super Spoiler

Título Original: The Prince Of Egypt
Año: 1998
Director: Brenda Chapman

Acá no voy a poner regodeón con los spoilers, porque yo cacho que la mayoría sabe que al final Moises abre el mar y salva al planeta (NOOO, les di el medio spoiler, crucifíquenme), así que si no la vio, lo más probable es que igual les suene la historia de Moisés. Incluso en aquellos que no son cristianos, es una fábula recontraconocida que se ha metido poco a poco en el inconsciente colectivo. Lo contrario es como desconocer que los padres de Bruce Wayne fueron asesinados cuando era niño fuera de un cine (o teatro?). Como sea, me sorprende que Dreamworks haya decidido agarrar esta historia y transformarla en una cinta para niños, considerando lo naturalmente sádica que es. Incluso intentando camuflarla con camellos chistosos y escenas del carrito, no deja de ser una historia de pesadilla. Quizás por eso recién la vengo a apreciar ahora, pero dejémonos de vueltas, la historia es la siguiente... Los egipcios que eran los scumbag de la época tienen desde hace tiempo al pueblo judío como esclavos para construir sus enormes pirámides. Pero Dios (si usted no es creyente, no se haga problema, ponga a Dios como un personaje más no más) le prometió a ese pueblo la Tierra Prometida. Los egipcios como son terrible de pesados, mandan a matar a todos los primogénitos de cierta generación de esclavos, pero una madre logra salvar a su hijo mandándolo en una balsa, que es encontrada por nada menos que la señora del faraón. Ese niño era... MOISÉS (SPOILER, NOOOOOOOOO). 

Moisés crece en la familia real como hijo adoptivo. Todos en la familia lo quieren a pesar de ser adoptado, ni ahí con los Starks de Games Of Thrones. Se lleva muy bien con su hermano Ramsés, quien pronto a de ocupar el trono de emperador, mientras que Moisés es nombrado director de obras del reino (Buuh, eso no pasaba en el libro, buuuuh). Hasta ahí, todo bien, Moisés llevando una vida de lo más pelolais, hasta que en una extraña secuencia de incidentes y canciones, se reencuentra con su pasado, y descubre el horroroso destino de los primogénitos de su familia original. Tras asesinar a un guardia que maltrataba a un judío, Moisés huye al desierto y encuentra refugio en una caravana de judíos (que cantan... sigh). Y nuevamente Moisés cree que la vida es buena, pero no sospechaba que su destino es mucho mayor de lo que el imaginaba en un principio... ¡Dios se le aparece en una zarza ardiente, ordenándole que lo ayude a liberar a su pueblo que vive en represión! Y aunque Dios no canta (?), convence a Moisés, quien regresa a Egipto como un ermitaño, intentando persuadir a quien fue su hermano, cuando en otro tiempo disfrutar, fue todo lo que quizoooooooooo (8). Y aunque Ramsés está dichoso con el regreso de Moisés, no acepta liberar a los judíos, porque ya saben, la economía de Egipto se iría al infierno, llegarían dictadores y cosas por el estilo, Ramsés es un líder responsable. Scumbag Dios libera un montón de plagas y queda la embarrada en Egipto...
El Presidente Obama está para darte una mano (?)

Con lo cruda que puede resultar ser la historia, El Príncipe de Egipto logra desarrollar el argumento del Éxodo (la primera parte, antes de los 40 años en el desierto y los 10 mandamientos) de una manera que no cae en los problemas adaptación burda o infantil. Bien pudieron haber hecho, al más estilo Disney, que Ramsés y Moisés se arreglaran al final, y juntos se fueran abrazados con el atardecer cantando "Aaaaamistaaaad..." o basuras por el estilo, pero no. Dreamworks añade elementos a la historia sin privarla de su sentido original. Lo mejor de todo es que puede ser disfrutada por creyentes y no creyentes de la misma manera, porque presenta varias virtudes que trascienden el tema de la religión: un dibujo muy bien logrado, que crea la atmósfera de un Egipto antiguo y caluroso; diálogos graciosos o duros dependiendo de la ocasión, y por supuesto, canciones. Sé que Disney ha estigmatizado este tema, pero no podemos negar que las canciones de esta película son obscuras y extraordinarias, bellas y complejas, casi como un musical de Broadway. El tema inicial es magníficamente logrado, me recuerda hasta cierto punto el Musical de Los Miserables... De hecho, es tan chocante que aún como niño me pregunto como logré pasar de esa escena, el año pasado se la mostré a mi hermana chica y se quedó dormida al rato... Digo, muestran a viejitos siendo azotados, a mujeres y niños en condiciones inhumanas arrastrando enormes bloques de concreto, y a Egipcios asesinando bebés! Y ni siquiera llevamos 5 minutos de película!

Probablemente todos esperaban ver las plagas, es como la parte bakán de la biblia con las trompetas del Apocalipsis que todos leemos cuando chicos para morirnos de miedo, y la escena cumple. Sin exagerar en una especie de espectáculo visual macabro, se nos pasa a una secuencia cantada muy intensa donde Ramsés y Moisés se ven confrontados mientras fuego cae del cielo. Sublime. (la primera y la última plaga tienen su propia escena)... Y hablando de la última plaga, quizás sea uno de los momentos más terroríficos de mi infancia, un poco más abajo que la muerte del cazador en Jurassic Park. Digo, ¡un humo blanco horroroso y compuesto de susurros espectrales aparece del cielo y se devora a todos los primogénitos de Egipto! Resulta un poco complicado explicar un concepto de Dios Misericordioso tras eso... Hace unos momentos hablábamos de las canciones, pero en general, la música de por sí es magnífica. ¿Adivinen quien es el genio detrás? ¡Así es, Hans Zimmer, quien más pues, el maestro detrás del Caballero de la Noche, Inception, etc...! Por ejemplo, en otra escena magistral, el momento en que Moisés imita a Todopoderoso y abre el mar, el soundtrack alcanza proporciones épicas imposibles de describir. Te dan ganas de gritar "¡vivan los judíos!" y esas cosas, yo cacho que me hicieron la media lavada de cerebro. En general, el ambiente de toda la película es perfecto, camuflado bajo un halo infantil se ve la crueldad humana hasta su punto máximo. No sólo muestra lo que quizás pasaron los judíos, sino todos los pueblos que fueron y son sometidos hoy a esclavitud y tortura. No hay que ser cristiano para entender eso.

Si Moisés hubiera visto la Historia Sin Fin, de seguro lo pensaría dos veces antes de hacer eso...

La animación destaca especialmente en la escena en que Moisés se pega la media volada viendo jeroglíficos y comprende su pasado, esa es otra escena que derrocha genialidad. Cuando yo veía esta película como cabro chico, detestaba las caras cuadradas de los personajes, pero ahora comprendo como contribuyen a formar los rasgos de los judíos y los Egipcios y a formar una atmósfera que te traslada a esas desiertas tierras. Los personajes no son demasiados, ni particularmente complicados (después de todo, es una caricatura), aunque lejos lo más interesante es la relación Moisés-Ramsés. La conversación poco antes de que se desate el infierno de los primogénitos, donde Ramsés habla desde la obscuridad sentado sobre una estatua, es el diálogo mejor logrado de la película. En el fondo, a pesar de que el imperio de uno tortura al pueblo del otro; y el segundo responde desatando la furia de Dios sobre la gente de Ramsés, ambos siguen siendo hermanos y queriendo. Es bonito y triste, porque sabes que al final las tropas de Moisés serán devoradas por un Mar Rojo inmisericorde (igual se pegan un momento Disney haciendo que Ramsés sobreviva por la magia del amor, aunque entrega el grito de furia infaltable en esta clase de Películas... ¡¡MOISÉEEEEEEEES!!"... "Adios, Hermano".

Como sea, es la mejor época del año para ver esta película, así que anímense y dejen de quejarse de la programación del TVN, hay más canales. Siempre pueden arrendar algo en el Blockbuster o bajarse Ghost Rider II (No, no lo hagan, para más abundamiento, lean mi review aquí). Pero si quieren ver alguna de las basuras que van a pasar en los canales nacionales, esta es una buena sugerencia. Por último, si ya la han visto 200 veces como, es de esas películas que jamás se ponen vieja, que no importa tu edad, todavía puedes cantar "Eramos Hermanos, cuando en otro tiempo disfrutar, fue todo lo que quise", o hacer los movimientos de los sacerdotes recitando "Por el poder de Raaaaaa... Anubiiiis", o incluso disfrutar de algunas cuantas escenas de acción proporcionadas por Yaveh jugando al lanzallamas desde el cielo. Mi nota es un 100/10, y ahora abro las aguas de mi blog para que comente, ¿que le parece a usted la película? No sea tímido, para eso están los comentarios.

Atentamente
Farfaramir, el hereje. 

3 comentarios:

  1. wuajajaja wn yo la vi ayer en youtube xD, esta entera.

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    1. Jajajjaa, buena, la revisaré. ¡No te pierdas el capítulo de hoy, como a las 7!

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  2. De verdad que esta película es hermosa. Yo tengo la banda sonora y todo.

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