Estimados Lectores:
No hay caso. En cada rol que realiza, Elisha Cuthbert termina secuestrada, atada y amordazada en la cajuela de un auto, a la merced de algún maniático o terrorista. Supongo que una cinta adhesiva en la boca ayuda a que su nula capacidad de actuación quede al manifiesto, o estar atada a la camilla de un doctor psicópata impide que su única expresión corporal sea agitar los brazos por sobre la cabeza y gritar ayuda. Oh, pero descuidado yo, ¿quién es Elisha Cuthbert, preguntan ustedes? Pues, ¡la hija del gran Jack Bauer, de la serie 24! Eso ya debería darle algunas pistas a que me refiero. Y en nuestro especial de terror, la película de hoy no es excepción... Prepárense para la basura. ¿Comentamos?
Realmente no quieren saber que está sucediendo en esta escena
